TAL VEZ NO ERA PENSAR
"Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto,
sino darse y tomar perdida, ingenuamente,
tal vez pude elegir, o necesariamente,
tenía que pedir sentido a toda cosa.
Tal vez no fue vivir este estar silenciosa
y despiadadamente al borde de la angustia
y este terco sentir debajo de su música
un silencio de muerte, de abismo a cada cosa.
Tal vez debí quedarme en los amores quietos
que podrían llenar mi vida con un nombre
en vez de buscar al evadido del hombre,
despojado, sin alma, ser puro, esqueleto.
Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto.
sino amarse y amar, perdida, ingenuamente.
Tal vez pude subir como una flor ardiente
o tener un profundo destino de semilla
en vez de esta terrible lucidez amarilla
y de este estar de estatua con los ojos vacíos.
Tal vez pude doblar este destino mío
en música inefable. O necesariamente..."
Idea Vilarriño
La mediocridad, el vacío, las libélulas azules los días de lluvia. Las naranjas podridas, el fracaso, los sueños enfermos, la vanidad y la evidencia. Aquí yace el miedo transformado en rabia, en ira, en verso y algo más.
domingo, 15 de mayo de 2016
jueves, 5 de mayo de 2016
A PROPÓSITO DE LENA, Y DIANA TAMBIÉN
PARTE 2.
Ahora os voy a contar
la clásica historia de celos...Y de cómo hay que luchar contra ellos como
contra el dragón medieval. En esta historia, yo soy Vigo Morterssen en "El señor de los anillos" y los
celos no tienen nada que hacer contra el poder de mi espada. Todo empezó como
empiezan todas las historias de celos, todas las grandes historias de celos:
con mi ex novio y mi mejor amiga follando. Y no es cualquier mejor amiga. Esta
mejor amiga es como si Brigitte Bardot
hubiera tenido una hija con una sirena. Aunque tuviese una llaga llena
de hongos en la cara, Mathew Perry le pediría salir. Y no soy lo que se podría
decir una chica tranquila. No soy relajada ni llevo las cosas bien. Si me
vierais por ahí nunca diríais: "Esa Hannah lleva una vida como una joven
moderna". Diríais: "¿Habrá esnifado anfetas hace una hora?"
Total, que cuando me enteré de lo de mi ex-novio y mi
mejor amiga, aunque parezca raro conservé la calma. De hecho, me quedé helada.
Intenté imaginarme cosas horribles, como que él le lamía su tatu de trompa de
elefante y le mordisqueaba una tetilla mientras ella le tocaba las pelotas. Y
luego él le chupaba sus labios como capullos de rosa. Intenté ponerme de los
nervios imaginándome todo eso en bucle. Pero la realidad es que no estaba
enfadada. Estaba triste. Triste por lo que pensaba que ellos creían que estaba
pensando. Me dije que estarían diciendo: "¡Oh dios, Hannah está
cabreadísima! Va a matar a un gato y lo clavará en la puerta. Va a llorar tanto
que todo Greenpoint se va a llenar de
lágrimas y va a parecer un puto parque acuático." ¿Y sabéis qué? No se
equivocaban. Tuve que luchar con todas mis fuerzas para no ser así; y no fue
fácil.
Se me pasó por la cabeza tirarles una bici por la
ventana, pero, 1: Vive en un tercero y tengo muy poca fuerza. Y 2: Me lo habría
agradecido en plan: "Gracias por la bici". Se me ocurrió mandarle a Jessa un mensaje que dijera: "¿Qué
se siente cuando el viento os acaricia la cara a los dos, jovencita?" Sin
embargo, me senté y lloré y pensé y comí y escribí. Y me masturbé pensando en
un obseso feo por un tema de la infancia que aún no he superado.
Cuando me enteré de que el tema eran "Los
celos", supe que tenía que ponerle un final a mi historia. Un final de
verdad. Y se lo he puesto 20 minutos antes de llegar cuando les he dejado una
cesta de fruta muy bonita y nada barata en la puerta, con una nota que dice:
"Buena suerte, lo digo sinceramente. Eternamente, Hannah." Esa es la
realidad, ¿Sabéis? Yo voy a ser Hannah para siempre. Haga lo que haga y con
independencia de si provoco una crisis de los misiles con emociones o de si
conservo la calma y regalos una cesta de fruta. Yo solo puedo controlar el caos
que genero a mi alrededor. Pero lo increíble es que cuando he llegado a su
puerta, y he oído gritos, y he oído mi nombre; y he sentido locura; he
descubierto, que yo estaba libre de eso, por lo menos esta tarde. Eso es todo.
Gracias.
Extraído de la serie "Girls".
lunes, 11 de abril de 2016
Y DIJO UN DIOS PAGANO...
Y DIJO UN DIOS PAGANO...
Un sueño en la sonrisa
que respiro.
Son los días la mirada de ellos
todos.
De sus caras de silencio
a sus ojos descosidos
vuelvo.
Hay chispa y labia en la primera juventud
que el hombre, adrede,
se comete.
Dales el sabor de lo importante,
el tiempo no espera.
Diana Forte.
lunes, 21 de marzo de 2016
POR EL DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA
GRITO DE MUJER
"...a las mujeres internas
que, desde la infancia, me retuercen los ojos
porque no quepo en el molde perfecto
de sus sueños."
que, desde la infancia, me retuercen los ojos
porque no quepo en el molde perfecto
de sus sueños."
Gioconda Belli
Quizá en otro tiempo fui Boudicca, y prendí fuego al corazón
de Nerón. Quizá
fui aire y una vasta legión de hambrientos hiperbóreos. Yo, tal vez, amamantando
con los mil pechos de Bride a las tribus
resistentes a un imperio. Quizá fui llama,
nervio de costilla y sangre. Quizá fui,
aquellas pasiones sentenciosas, como el ave guiada hasta la brecha. Carne y
hueso, Maeve Connacht, flagrante despiadada. Quizá guerrera con runas y espirales, agazapada en la noche bajo la luz sobre el
mapa que prende en la vela, con cantos de
cuervas a la espalda, sonidos de una
religión lejana plagada de sollozos y únicas verdades. Yo quizá, fui la antigua
misión de Dagda vigilante. O tal vez fui
rojizo labio al llanto, Scatagh dando
órdenes al viento; amaestrando en la lucha
a jóvenes potros que aún, dormidos en la
eterna magnitud del bosque, soñaban con la guerra. Fui Eire con la trenza anudada al mar de la esmeralda
y un grito en la sinergia de aquella rebelión de sexo sin las culpas.
Soy quién sabe qué, acaso guerrera y sucio golpe: cuervo,
jabalí, cierva salvaje. Arqueada en la figura de todas mis predecesoras,
escupiendo palabras con la debilidad del que escribe para encontrar respuestas.
Y puede (estoy sedienta) que un día La Morrigan se revele en mis sueños, y que parta mi corazón con
sus extraños brebajes: sierpes, ranas, vísceras, grises pústulas. Aceite de
muerte y podredumbre. Y puede, también que vuelva, sin más remedio, al campo
de batalla. Destruiré la infecta Roma y, con su mano hecha de grana, sangre de
mi sangre, cortaré el cordón que los acerca a nuestras secretas costumbres. Seré
entonces yo, y no quedará resquicio alguno en la tierra de su infierno. Yo,
despertando mujer de la ruda contienda. Yo celta sin miedo, heridas hasta el
músculo caliente, madre bendita por los dioses. Yo, mil veces
nueve, la última y primera en la gran
elevación del Roble, hija del viento y de
nadie. Mujer-Cierva. Quizá sí, y en otra
vida fui La Grulla. Yo Nessa, Mis La
fiera, Deirdre, Estiu, Danu valerosa. Todas
las mujeres en época de hombres ante la atónita mirada del paso del tiempo.
Diana Forte.
martes, 15 de marzo de 2016
"- ¿Qué ocurre? ¿Ha pasado algo?
-No lo sé. Temo que haya algún problema conmigo.
- ¿Qué se supone que significa eso?
- ¿Por qué todo el mundo piensa que soy una zorra?
-No sé lo que piensa todo el mundo.
- ¿Y tú?
- No, claro que no.
- Creo que tengo algún problema.
-Tienes que dejar de decir eso.
-¡La gente no me ve a mí, Cole! ¡Para nada! No sé, solo quieren... follarme o... pero no me ven a mí. Les da igual. Y a veces me preocupa no ser una persona de verdad; ser solo una fantasía en la imaginación de la gente. Cuando era niña pensaba que haría algo con mi vida, que haría algo positivo. Estaba segura de ello, segura de que...le importaría a la gente.
-Y les importas.
- No, que va. Esa es la cuestión, Cole. ¡Que va! ¡No soy nada!"
El Affaire.
martes, 8 de marzo de 2016
Susurro del bosque
He vuelto a la yaga, al surco del tronco
deslizado y sediento:
Semen inútil de los días.
¿Por qué, Diana, buscar la forma
dentro
de la forma extensa de la nada?
El bosque es un vacío
donde absorbo el peso de su masa intensa,
el abandono, la pulcra derrota de las aves,
La memoria.
¿Por qué, entonces, sigo el sesgo
cansado de tu tarde?
¿Tengo que lamer tu luz
al paso de la tierra?
¿Tengo que enterrar tu cima
al borde de mi savia?
El bosque es un sonido
donde no brota levedad ni estructura
Donde tu
vuelves a reclamar
el incesante hueco.
No soy la mujer que necesitas.
Diana F.
ROMANCE DE LA FINITA JUVENTUD
Como hay que tocar todos los palos, después de los haikus os dejo con este Romance de la finita juventud que me ha costado horrores. Espero lo disfrutéis.
ROMANCE DE LA FINITA JUVENTUD
Si yo pudiera alejarme
¡Ay, mi edad caprichosa,
de lo que cuenta la vida
o lo que vierten las ondas!
¿Cuántos ojos dormirían
con la lengua del mañana,
si yo pudiera en la noche
volver a la edad quemada?
Muerte, caricia sentida,
siniestra dama de escarcha,
dame la arena que tomas
déjame ser dulce llama.
Si yo pudiera alejarme
¡Ay, mi edad caprichosa,
de lo que cuenta la vida
o lo que vierten las ondas!
¿Cuántas canciones oirían
mis vocales vanidosas
sobre el murmullo del agua
que crece de bellas formas?
Que es lo que cuenta la herida
que es lo que olvida la prosa
ceniza: manto de ortigas
en el féretro de alondras.
Si yo pudiera enfrentarme
a la luz más tenebrosa;
Muerte, ¿Vendrías conmigo
para derribar las sombras?
Si en la barca yo quisiera
mostrarte mi rebeldía
¿Sabrías que soy tu sierva
y demando tus delicias?
¿Podrías, por un instante
como la mar resentida
volverme a la edad del sueño:
juventud tan bendecida?
Que es lo que barrunta el hombre
lo que brama la poesía:
la juventud poderosa
es la verdad corrompida.
Si yo pueda alejarme,
¡Ay, mi edad caprichosa,
de lo que cuenta la vida
o lo que vierten las ondas!
Diana F.
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