martes, 26 de agosto de 2014

Rage















Así que así es como se siente.
Cómo, sin saberlo, de ninguna parte a ninguna parte, nace.
Dolorosa, frágil e inamovible, justo en el centro de algo que no existe,
justo en ese punto exacto del pecho que no existe.
Así es como se siente, como una fruncida en un día de sol molesto,
como la sacudida de una extraña cuando choca con tu brazo,
como la fiesta en la que todas las cucarachas bailan vals mucho mejor
de lo que podrías hacerlo tú un día sin vodka.

Así es, y no más, como te recorre el cuerpo y lo perfora suave,
como te acaricia la epidermis y te dice:
¡Esta es la reacción a la desesperanza!
¡A la expectativa! ¡Al miedo eterno al abandono!

Así es como me partes, rabia, como cada palabra cuando escribo,
como cada silencio cuando sangro en mitad de la aurora,
como el lila gris del asfalto de mi calle cuando vuelvo a casa.

De la rabia, del odio, de todos los nombres que tengas,
maldito y estúpido mal chiste. Así es como me sacas de lo mismo,
como me devuelves a la vida y su aburrida tristeza,
así es como se siente el pesimismo y la angustia.
Así es, como uno comenta con el otro, sin apenas darse cuenta,
sin haberlo deseado en absoluto, como se ablanda un corazón.


Diana Forte.

sábado, 9 de agosto de 2014








DECLARACIÓN DE AMOR. PROPIO













                                                                                                                                                        
                                                                                                                                   "Ella siempre quiso ser Alabama."


Eres como Frida Khalo bebiendo, 
se te llena el labio de la espuma efervescente y contemplo tu bigote, 
como contemplaría al trasluz el vello oscuro 
de unas manos que pintan en la sombra. 

Cuando dejas la jarra sobre el borde de la mesa, 
tus hombros 
parecen catedrales sedientas, 
absorben miradas visitantes 
y yo, 
tomando entre mis manos los restos de papel,
dibujo gorriones con vetas rojas 
que prenden fuego a tus huesos señalados. 

Tus dos clavículas siniestras se hacen pájaros. 

Y al reírte, mujer, 
me recuerdas a Chavela hablando de libertad y fumando puros. 
Tu risa es como el humo de un habano tosco y natural. 
Impregnas los pulmones ajenos 
con la fuerza de diez mil mariposas renacidas. 

No puedo dejar de observar tu lengua 
desde esta silla
                                                            viscosa y suave.
Seguro; húmeda y azul: gelatinosa. 

Vargas canta en tu risa mariposas suaves, 
                                                                húmedas, sedientas.

Pero, especialmente me apresa un cosquilleo, cuando veo en ti 
el descaro de Wolfe en las palabras. 
Los improperios y maldichos refranes: 
Serenatas, 
y algún que otro gran `hijo de puta´. 

Entonces, mi estómago se hace fosfatina, se convierte en una piscina 
de ácido sulfúrico
y no aguanto;
quiero besarte
 allí donde acaban tus ardores, 
donde el hombre es un imbécil que camina tras la muerte, 
y el Karma es un cabrito ciego y torpe. 

Un manco peleado con sus dedos. 

Allí es 
donde no resisto tu belleza, 
donde, si me observas demasiado, 
encontrarás a Bukowski, y a Hemingway y a Burroughs 
poniéndose hasta el culo de algún alcohol gastado y venenoso. 

Allí, sí, allí, empachado de mirarte tanto 
sin tocarte, 
de imaginar cómo sera el labio que me corte 
cuando en sueños te imagine siendo un monstruo. 


La peor de todas estas noches es en la que no me arrancas la rutina. 

Tú eres como tú, cuando caminas con ese vestido que no tapa apenas, 
cuando corres al siguiente bar 
                                              y saltas. 
Cuando comes como si el mundo se cayese a cachos. 
Cuando a cachos, te deshaces borracha y entornada, y me susurras al oído: 
"Vámonos a otra parte. A un meridiano."

Tú eres tú, 
cuando me partes en el tímpano con la voz calmada y rota; 
y todos los personajes que ya fueron
se manifiestan en la savia de tus verbos. 

Ahí te encuentro y también te desvaneces, 
como Frida en la tarde, como Vargas en la boca siniestra de la muerte, 
como Wolfe en los atascos, como el Karma mentiroso. 

Ahí la dualidad converge, 
y bebo de ti como lo haría Burroughs, y Hemingway y Bukowski, 
con la certeza de no hallar más salida a la vida en este mundo
que todas las palabras, 
el instante que ya se está acabando, 

y esa boca. 




Akata.

miércoles, 30 de julio de 2014

Entre tú y yo siempre mi ego


 RETALES




"Escribo porque cuando escribo miento, y cuando miento digo la verdad. Y todo lo que vales me lo gasto, y todo lo que soy yo ya está muerto. Vinimos a follarnos y acabamos discutiendo sobre el ron y los excesos. Andando en llamas como un perro, en la cama como un beso mal dormido después del desastre, la resaca. Nos dimos la enhorabuena por cagarla a pachas, en tu pecho espero un verso que no muera, una quimera sin terribles confesiones a deshora. Yo no se escribir historias y por eso cojo historias de los otros juntando retales. No sé por qué me buscas, medito en los bares, vomito sin sales, ni arcoiris, tengo claro que la bilis es más dulce que tu "Sí". Hablando aquí y ahora, el agujero, la espera, la encerrona. Llorando, vuestro Dios no llora, llorando en la camisa las palabras "No hay nada detrás." Que hay que parecer más fuerte, que hay que fingir una coraza, eso dicen que hacen los valientes. A la mierda las proezas y a la mierda nuestros putos héroes. Yo soy vulnerable porque así es como me crezco. Te vi bebiendo entre las sombras de las cosas que no dije y enloquezco. Una realidad hecha verbo: yo "joder" infinitivo y tu "Jodernos".



Akata y otros.

domingo, 20 de julio de 2014

Un error prematuro

¿Y QUÉ IMPORTABA SER POETA O SER BASURA?


¿Dónde está la rabia? La he perdido, seguro. No sé si en alguno de los bolsillos del pantalón de hace unas horas, o si sigue aquí dentro y no tiene ganas de despertarse. Ya no es tan temprano como antes. 

Ya no hay tantos motivos para cabrearse. Supongo que ya no hay tantas personas que merezcan un buen enfado.  ¿Dónde está la rabia, joder? Eso que algunos llaman la musa, eso que me ahogaba en un mar de hielo o en una llama ardiente y viva. Eso que, sin yo quererlo, me hacía gritar más fuerte de dolor. ¿Dónde está?

Porque camino últimamente las aceras viejas que me decían: Salta. Todas las primeras veces que lloré. Buceo en la memoria para encontrar un atisbo del instante, para compilar mis huecos y poderlos calcar, y no me hallo. El pasado no me sirve como muelle de nada. Los de ahora no me sirven como huellas de nadie. Las palabras significan, pero sólo en otra parte. Aquí no, en mi no, en mi nunca ahora. 


¿Dónde está la perra que me miraba en la oscuridad de mi cuarto? ¿La que encendía la luz de la mesita, la que vertía sobre mi sueños de carne y me obligaba a levantar los párpados cuando la pena no podía ya más, cuando no podía más calarme las putadas? Mi rabia estaba en todas partes, en todos los rincones del planeta. Miraba a la luna y la entendía. Escuchaba el canto de los ojos de océano con hambre, tocaba una mano y escribía un verso. Pero ahora, ¿Qué demonios ha pasado? ¿Estoy  tan muerta que nadie me despierta aún con los brazos en alto? ¿Dónde está el rechinar de la histeria, la bacteria del domingo por la tarde? ¿Qué ha sido de la euforia de querer a alguien? ¿Qué ha sido de todo aquello por lo que merecía la vena escribir? 

El invierno me hace cicatriz. Las grietas de mis labios son la tregua. El invierno ha escarchado mi matiz: entre ser nada con nombre y ser poeta.



Akata.

sábado, 12 de julio de 2014

Pain is an Illusion

Toda ilusión es pasajera, ¿Pero cómo no serlo si en el auge de la misma ya se ha desvanecido? Tan efímera como un beso no correspondido, y tan cortante como un cuchillo de la calle. La ilusión sólo sirve para un golpe. Luego vuelve a ti. Luego vuelves a ti y lo peor es que ahí sigues, tan vivo como siempre, tan muerto como siempre, tan tú, tan igual. La ilusión no ha modificado un ápice de ti mismo. Simplemente eres lo que ya eras pero más cansado, con más músculo en el tedio y la tristeza. La ilusión ahorca por que asfixia siempre, hasta que sale corriendo y ahí te deja. Y ahí te quedas. Siempre. ¿De qué sirve la expectación, la expectativa? ¿Para qué? 




Niégate un mundo, háblame un segundo, dime que aún hay algo. Y luego, simplemente, márchate; tenemos cosas que hacer yo y la ausencia.




Akata.


sábado, 28 de junio de 2014

Antesalas de todo



"Yo que apuré el asfalto, todo el viento del mundo reteniéndome. De qué sirve el amor, qué extraña esencia nutre su llegada, para que se convierta en una espera, en una melodía. [...]
Qué luz viene de ti que me enceguece. No puedo darte la felicidad sino su anverso. Voy a decir amor trazo de sombra y no te marches. 







El miedo es un planeta absurdo y cierto."


 Fragmentos de una poesía de Odette Alonso.




https://www.youtube.com/watch?v=Rx-L8hxrJlg

domingo, 22 de junio de 2014

De las formas de describir un qué


·No como algo enfermizo y loco. No estoy pensando en ti como en las cosas pasajeras, con la urgencia que apremia sólo lo deseado. Te estoy encontrando en las páginas de los libros que se me ha olvidado mojar en la piscina. Lento, relamido, sonriendo. Así apareces ahora, así me guío por los entramados de tu recuerdo. Ya no busco saciar el vacío de mi hambre acompañada, no voy corriendo a ti como al perder un autobús. Te encuentro en mi cabeza sentado, pensativo, como si hoy fuese Dublín y el Stephen Green tuviese un sol amarillo hecho de la calidez de un paseo de Roquentin. Así me doy cuenta de que no eres la comida loca de las seis de la mañana de un día de borrachera. -No algo liviano y transparente.- Eres el sueño reparador de después, y su dulce y a la par extraño embotamiento mental por la resaca.




Akata.